Las bicis han sido siempre nuestro hobby, nuestra pasión y nuestro trabajo. Toda nuestra vida ha girado entorno a dos ruedas. Fuimos pioneros en downhill en nuestro país; Polonia Distribuimos piezas de culto durante los primeros años de MTB y fuimos unos de los primeros en ofrecer bicis de estilo y diseño de una marcha cuando 21 marchas era el estándar.
Después del trabajo solíamos coger nuestras bicis de ciudad para ir a los cafés y restaurantes de la zona o coger nuestras mountain bikes para largos recorridos en las montanas.
En aquellos momentos, Creme era un sueño que teníamos en mente, un sueño que lentamente evoluciono en una clara visión de una nueva y especial marca de bicis, un día, en un ático de un amigo encontramos algunas piezas antiguas espectaculares de bicis y nos decidimos que era el momento de hacer de nuestro sueño una realidad, es como empezó todo.
Queríamos que nuestras bicis fueran simples y accesibles, pero al mismo tiempo que fueran una obra de arte, un tributo al amor hacia los materiales, detalles y la artesanía. Hoy, mirando el producto terminado, esperamos que tú puedas ver estos valores en nuestras bicis así como los vemos nosotros. Para nosotros son tal cual como el espresso italiano – simple, popular, pero cuando cada uno esta echo con amor y delicadeza, se vuelve en una pequeña obra de arte.